¡Y hay poetas que son artistas y trabajan sus versos como un carpintero las tablas!

martes, 11 de septiembre de 2007

Recuento

La semana pasó entre aguaceros, vientos y la muerte de Luciano. La semana con encierro en el estudio de mi casa con árbol frente al jardín sin flores, me hizo reflexionar sobre mí; sobre mis condiciones de ser humano imperfecto, con espíritu poco santo, sin gurús y suficientes misterios, vicios y dolencias en el cuerpo, que se han ido pegando como la sal en los navíos.
Me descubrí una pequeña protuberancia en el vientre, un no sé qué dijo un amigo, quizá quiste, un barro, las teorías morfológicas de las células, la revolución teórica de la ciber sabiduría, (todos viajan al ordenador como astronautas, aprietan botones, clavan la vista en el infinito binario y dan diagnósticos). El «quiste» no es de preocuparse dijo el galeno, al que al final acudí. Se llama Josué, pero todos le dicen doctor, debe ser de cariño, por que seguro desde niño quería serlo, y claro, ahora que lo ha logrado, era obvio el mote. Josué, me ha dicho que es un nervio que está un poco molesto conmigo por la mala vida que le doy a mi cuerpo, tanto tinto, tabacos —¡Dios— dijo Josué, —cigarrillos sin boquilla, y qué cantidad— después de charlar conmigo unos cuarenta minutos, terminó por invitarme un escocés, Chivas Ragal 18 añitos, claro, el puede costearlo. Intentó persuadirme de mi vida de personaje literario, de mi metódico desorden, de mi vida de ida y vuelta, —deberías sentar cabeza—dijo con tono paternal, —no te veía desde que ingresaste al seminario, pensé que serías sacerdote. Bueno, creo que nunca creí que lo consiguieras, siempre has sido demasiado, demasiado hiperactivo, y un furtivo cazador de damiselas en desgracia— Le conté que logré ingresar al seminario, que el Obispo se acercó a mi un día y me dio un sabio consejo. Me dijo —Hijo, hay muchas formas de servir a Dios, y una es siendo sincero. Y, cómo te digo, el caso hijo, es que te gustan demasiado las mujeres, no creo que esto sea lo tuyo— y comenzó mi andar por el mundo a los 17 años.
Solo bebí un vaso de escocés con Josué, tiene familia, debe verlos cuando la profesión le da espacio. Me dio su tarjeta y conduje hasta mi casa, pasé al mercado, me compré un par de botellas de tinto chileno, una cajetilla de cigarrillos, y pensé largas horas. Está vez dejé guardado a Robert Schumann, en silencio me hice un diagnóstico: Padezco melancolía crónica, una claridad mental suficiente para ver la falsedad del mundo, un poco de masoquismo, pero sobre todo, un terrible e irremediable frío en el corazón.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

verdaderamente me das lastima, que vida tan miserable

Dedé dijo...

Sobre anónimo, ni caso.

Me alegro que no haya sido nada grave lo del quiste! Pero Josué tiene razón, hay que cuidarse, para durar hasta los 90 como los buenos artistas ;)

Ni idea de que estuviste en un seminario... así que eres creyente?

Lo de la melancolía, claridad mental y masoquismo también me ocurre, pero no lo del corazón... deberías pedirle al doctor algún método para calentarlo, urgentemente... tanto frío, luego se parte en trocitos y no se puede recomponer...

Besitos y cuídate mucho!

Anónimo dijo...

Falsedad hipocresia y demas... todos lo tenemos y todos nos quejamos, el caso es...que voy a hacer yo x cambiarlo???o mejor...cambiarme???
ANIMO!!(no todos los anonimos son malos:P)
TE LEO

Adise dijo...

Uf, creo que padezco la misma enfermedad que tú. ¿Qué doctor me recomiendas?

Un besito.

Verónica Reyes Serra dijo...

¿Melancolía crónica?
No sé... la melancolía va tan ligada con la angustia que nunca es muy agradable sentirla. A mí me pasa a menudo, pero aprendí a quererla y a tolerarla. Jajaja, es que no queda otra.

Buena pluma.


Un abrazo.
Nos leemos.

La Marsupial dijo...

Oh, que penita.... frio en el corazón es un diagnóstico malparido..

JJ - dijo...

Hola amigo!
Espero te recuperes pronto!
Se te extraña.
Ya tendrás algún calorcito que alivie esa melancolía.
Escribe y escribe...Es una buena pócima.

Seguiré pasando!
Besos!

Alejandra Dening dijo...

Buen texto, buena reflexión... pero no me mientas, ese frío es falseado... ningún tipo con el corazón congelado puede escribir así. Pero ojo, entiendo, también soy de las que quieren dar esa imagen... besos!

Lourdes dijo...

Hola León... gracias por tu visita y aquí estoy yo... me gusta como escribes... me recuerdas a un amigo... oye no me conoces ni te conzoco... no se si es muy pronto para consejos pero debes cuidarte esos vinos tintos y esos cigarros... ya me sé esa historia... pero bueno... melancolía, frio en el corazón... a todos nos pasa... y eso también pasa..
Cuando gustes pasar a mi blog... vi que dices que a veces no dejas comentarios.. haz un esfuerzo ok!!.. saludos!

JJ - dijo...

Y usted se perdió?
Espero estés bien.
Te beso amigo!
Cuídate se te extraña.

Lourdes dijo...

Te dejé un comment en mi blog!.. saludos