miércoles, 26 de septiembre de 2007
martes, 11 de septiembre de 2007
Recuento
Me descubrí una pequeña protuberancia en el vientre, un no sé qué dijo un amigo, quizá quiste, un barro, las teorías morfológicas de las células, la revolución teórica de la ciber sabiduría, (todos viajan al ordenador como astronautas, aprietan botones, clavan la vista en el infinito binario y dan diagnósticos). El «quiste» no es de preocuparse dijo el galeno, al que al final acudí. Se llama Josué, pero todos le dicen doctor, debe ser de cariño, por que seguro desde niño quería serlo, y claro, ahora que lo ha logrado, era obvio el mote. Josué, me ha dicho que es un nervio que está un poco molesto conmigo por la mala vida que le doy a mi cuerpo, tanto tinto, tabacos —¡Dios— dijo Josué, —cigarrillos sin boquilla, y qué cantidad— después de charlar conmigo unos cuarenta minutos, terminó por invitarme un escocés, Chivas Ragal 18 añitos, claro, el puede costearlo. Intentó persuadirme de mi vida de personaje literario, de mi metódico desorden, de mi vida de ida y vuelta, —deberías sentar cabeza—dijo con tono paternal, —no te veía desde que ingresaste al seminario, pensé que serías sacerdote. Bueno, creo que nunca creí que lo consiguieras, siempre has sido demasiado, demasiado hiperactivo, y un furtivo cazador de damiselas en desgracia— Le conté que logré ingresar al seminario, que el Obispo se acercó a mi un día y me dio un sabio consejo. Me dijo —Hijo, hay muchas formas de servir a Dios, y una es siendo sincero. Y, cómo te digo, el caso hijo, es que te gustan demasiado las mujeres, no creo que esto sea lo tuyo— y comenzó mi andar por el mundo a los 17 años.
Solo bebí un vaso de escocés con Josué, tiene familia, debe verlos cuando la profesión le da espacio. Me dio su tarjeta y conduje hasta mi casa, pasé al mercado, me compré un par de botellas de tinto chileno, una cajetilla de cigarrillos, y pensé largas horas. Está vez dejé guardado a Robert Schumann, en silencio me hice un diagnóstico: Padezco melancolía crónica, una claridad mental suficiente para ver la falsedad del mundo, un poco de masoquismo, pero sobre todo, un terrible e irremediable frío en el corazón.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Muy Agradecido

sábado, 1 de septiembre de 2007
Anuncio Personal
con un pelo de tonto, cuatro canas
el pasado resuelto y muchas ganas
ya sabe usted de qué.
Informal, ilustrado, manejable
más amigo de gatas que de perros.
Con dos ulceras y una inexplicable
mala salud de hierro.
Solicita con fines poco serios
señora aficionada al adulterio
o señorita de entre quince y cuarenta
(si no los aparenta).
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jueves, 30 de agosto de 2007
Anecdotario I

Ese día había amanecido martes, bajé del autobús que me traía en sus adentros desde hacía unas 6 horas. — ¡Puerto Morelos! — gritó el copiloto, que además de ser el segundo de abordo, era también el encargado de colocar en el reproductor de DVDs, la última película de estreno, claro, siempre antes que en los cines, esa es una de las ventajas de viajar por carretera en mi país: Viaje, sacudidas, gordito mejillasrosadas aplastándote contra la ventanilla y estreno cinematográfico en avant premiere todo por un solo ticket.
Ese martes había amanecido lloviendo, era mi primera vez en Quintana Roo, ahora que lo pienso, es la única vez que he estado allí. Salí de la estación de autobuses entrecerrando los ojos, la lluvia caía sobre mí en pequeñísimas gotas, casi brisa, pero constante, abrazante, caminé un par de horas, hasta que entre los anuncios de las tiendas leí, gigantes letras rojas sobre vinilo amarillo: “Tortillas de Harina Sinaloa”. Las tortillas de harina, son tortillas hechas de harina de trigo, típicas del norte de México, Sinaloa, es el nombre de mi estado, que en lengua indígena significa tierra de Pitahayas, un fruto de cactus bastante sabroso que se da por toda la región.
Caminé hasta el interior del establecimiento y compré un paquete de tortillas, le dije a la dependiente — ¿Ustedes son de Sinaloa? — y ella sonriendo coquetamente, me dio un Sí, dulce, mojándose con la lengua sus labios de niña. —También yo soy de por allá, hace no más de un par de horas que llegué al puerto— y ella abrió sus ojos avellana, grandes, luminosos y felices y apresurada preguntó —¿y va a vivir por aquí cerca? — y yo, que torpemente no me daba cuenta de la atracción que la niña sentía por mi, le dije —solo un tiempo, voy a Verona, pero no tengo ni un clavo en el bolsillo, ¿no podrías conseguirme trabajo aquí? — ella con toda la inocencia de sus pocos años, movió su cuerpo ligeramente entre los estantes y retrocedió hasta la trastienda de donde casi a rastras, trajo a su padre, dueño de la tortillería.
—Po´s buenas amigo— dijo el enorme hombre, y me extendió la mano llena de polvo de harina, de masa y sudor —Soy Maximiliano Fernández Osuna— mientras casi me partía la mano en dos con el saludo —León Cartagena— le dije sin dejar de verlo a los ojos. —Dice mi´ja que anda buscando trabajo. ¿A poco le sabe a esto de las tortillas? —
Sincero con el enorme hombre aquel, le dije —Mire Don Max, yo de tortillas sé nada más comerlas, pero de otras comidas, ahí si, y de literatura, de eso sé un poco más que de cocina, pero, no creo que Puerto Morelos sea diferente a los otros lugares donde he estado, tampoco aquí debe poder vivirse del arte— y me vio con calma mientras cruzaba los brazos frente a su pecho, respiro hondo y tragó saliva — ¿y es de Sinaloa? Por que yo soy de Guasave— rápido le contesté que si, eso parecía estar abriéndome una puerta en esta aventura —Soy de Los Mochis, a una hora de Guasave— y detrás del corpulento tortillero, asomó la cara la pequeña y atropellándose las palabras dijo —y yo me llamo Esthela, y tengo ya diecisiete años y arriba hay un cuarto donde se puede quedar, ¿verdad papá? — Esthela, sus labios rosados y sus ojos grandes, me atraparon, agachada detrás de su padre reía a carcajadas como quien encuentra un objeto que buscaba hace mucho tiempo, reía y sus pechos recién nacidos temblaban exigiendo ser acariciados. —Puede quedarse unos días— dijo Don Max —puedo llevarlo a los barcos, dice mi´ja que va a cruzar el charco, ahí entrego tortillas en las cocinas de los cruceros y tengo muchos contactos, ahí le puedo conseguir trabajo y po´s, ahí usted se averigua si le conviene— me había encontrado con un verdadero milagro —pero nomás por que es paisano, compadre. Por qué si no, no le ayudo— Y Esthela casi saltando se paró entre su padre y yo, y dijo —Pa´ pero no hay barco grande hasta la próxima semana, mientras puede trabajar aquí, así paga la comida y el cuarto, ¿no? — Me veía y la veía más allá de todo en aquella tienda, no sabía, si me emocionaba más saber que cruzaría el Atlántico, o tener tan cerca la belleza de Esthelita, su inocencia y su prisa por mostrarme que tan lejos estaba el cuarto que me prestaría su padre, del cuarto donde ella dormia…
sábado, 25 de agosto de 2007
Soledad (vieja conocida)

cuántos abismos de eternidad.
Cuánto miedo con ritmo se dibuja
en el lago vertical adormecido.
La violencia azul atraviesa la ventana,
duplicada se imprime en las paredes.
Entre la cara y el espejo se conoce el silencio,
sellado con cascada luminosa del relámpago.
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No hay nada, más allá de mis ojos solo se ve la sombra de lo que no he sido, solo la soledad al cuadrado de mi reflejo, la mirada triste y perpetua. Y de fondo, tantos hombres ilustres, llenos de iluminadas palabras, muertos, todos muertos hace siglos o hace días. Más allá de mis ojos la no tan larga extensión de mi brazo sonteniendo una mano que apenas sujeta una vaso de vidrio, dentro del vaso, seis hielos deshidratados, agonizando entre sonrisas de escosés barato. La soledad es la cicatríz de una quemadura, de esas de la infancia infame de los que no eramos buenos niños, una de esas cicatrices, que uno se acostumbra a tener, que incluso uno pasa desapercibida, pero, con la luna (dicen las abuelas), con un calor mayor a los 35°, duelen de nuevo, es un dolor para adentro, de esos dolores donde uno, no sabe exactamente donde duele, pero duele.
lunes, 20 de agosto de 2007
Lado Femenino

En la adolescencia, en principio, no podía seguir con el mismo plan, las chicas ya no querían tenerme cerca, y los chicos me encontraban perfecto para ser blanco de sus ofensas. Medía más centímetros de ancho que de altura, así qué, terminé por convertirme en el Cirano de mi secundaria, de esa forma me ganaba el respeto de los testosteronautas del secundario. Durante un verano, mi madre, culpable en gran parte de ésta carga de feminidad en mi, me convenció de hacer ejercicio, crecí unos centímetros, bajé bastantes kilos, y cambié mi peinado y voila las chicas regresaron a mi lado, y los chicos querían sentarse conmigo.
Con el tiempo caí en esa trampa de la masculinidad, por lo menos en público. Con una mujer o mujeres, de cerca, les daba a ver mi lado blando, les leía poesía, les hablaba de los olores y los destellos de sus ojos, mientras ellas, me contaban sus más oscuros y húmedos secretos. Eso, sin duda, valía que mi masculinidad se pusiera en duda en los pasillos, no me importaba, ni me importa ahora, disfrutaba de algo que ni siquiera ellos soñaban, Doce, quince, chicas en una habitación, en ropas de dormir, jugando a ser traviesas con el chico que ellas conocían, discreto, sutil, interesado en escucharlas.
A ese lado femenino, que me hace usar cremas para arrugas prematuras, preocuparme por mi peinado, estar delgado a mis casi 30, (si viesen ahora a los machos de mi generación de secundario). A esto le debo conocer a la mujer desde adentro, saber, intuir, oler, probar.
Todas las mujeres de mi vida, han dejado algún regalo para la que todavía no llega, Secretos, emociones, estremecimientos, temblores y sonidos cautivantes.Y ellas se ha llevado de mí, poesía, música y un amplio conocimiento de sus cuerpos.
sábado, 18 de agosto de 2007
Veamos...
VARIAS:
* Yo tengo los ojos: Tristes, profundos cómo un lago nocturno en un filme blanco y negro.
* Yo deseo: Incendiar a una mujer desde sus adentros.
* Yo odio: Las falsas poses.
* Yo escucho: el sonido del mar aún en el desierto y a Schumann mientras escribo.
* Yo le tengo miedo: a dejar mi obra inconclusa, que me gane el tiempo y no me alcance la vida.
* Yo no estoy: Dispuesto al sexo sin lujuria.
* Yo lloro: Antes de comer y después de ir al baño.
* Yo pierdo: La fe en el hombre al abrir un diario.
* Yo necesito: cosas simples: Mar-Mujer-Misterio. (el orden puede cambiar)
* Yo debo: ser lo que soy.
* Me pone feliz: La poesía de Neruda
* Me duele: una mujer en todo el cuerpo
* Abrazo o beso?: Combinado, sin azúcar y en horizontal o vertical. No Importa.
¿SÍ O NO?
* Tienes un diario?: Si, una bitácora
* Te gusta cocinar?: Si, lo hago a diario.
* Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie?: Si, Qué sería de nosotros sin misterios.
* Pones tu reloj unos minutos adelantado?: Adelantado, siempre creo que 24 son pocas Hrs.
* Crees en el amor?: Absolutamente
* Te bañas todos los días?: Hasta dos veces, excepto el domingo.
* Te quieres casar?: Si, me enseñaron mis padres a creer en los lazos.
* Te gustan las tormentas?: Desde adentro
* De ser otra persona, serías tu amigo?: No hubiese llegado a los 20 metros cerca de mí.
¿QUIÉN ES…?
* La persona más rara?: La que elaboró éste cuestionario.
* La persona más molesta?: Depende del momento, generalmente los que gritan para ser escuchados.
* La persona que te conoce mejor?: Yo, quien no se conoce, no conoce nada más.
* La persona que mas quieres? Mi madre.* El profesor más aburrido?: Yo cuando fui profesor de Historia del Arte.
¿CÚAL ES…?
* La frase que más usas en el msn?: No suelo usar msn, pero en vivo digo mucho: una cosa así…
* Tu grupo favorito?: Sonata Arctica
* Tu plato favorito? Espagueti y pizza fría
* Tu mayor deseo?: Incendiar por segunda vez a una mujer desde sus adentros.
OTRAS PREGUNTAS
* Signo: Piscis
* Color de pelo natural: Castaño oscuro
* Color de pelo que tienes: Negro
* Color de ojos: Marrón oscurísimo
* Color favorito: Azul
* Número favorito: 9
* Día favorito: Domingo
*Estación del año favorita: Otoño
* Deporte favorito: Básquet
* Café o té: Café, definitivamente, doble, sin azúcar.
* Montaña o playa: Playa.
* Barça o Madrid: Madrid desde los tiempos de Hugo y Butragueño
* Sol o Nieve: Ambas, de todas formas cada una viene a su tiempo
* Helado favorito?: vainilla con chispas de chocolate
¿EN LAS ÚLTIMAS 24H TÚ HAS…
* Llorado?: si, por una película (El color del paraíso)
* Ayudado a alguien?: Si, de alguna u otra forma
* Comprado algo?: Si, papeles para diseñar sobres para invitaciones de la boda de una amiga
* Enfermado?: No, No fisicamente.
* Ido al cine?: No
* Salido a cenar?: No
* Dicho “te amo”?: si, a mi madre por teléfono.
* Escrito una carta?: No
* Perdido a una novia?: No
* Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas?: no
* Escrito en un journal?: si, nunca los cumplo. pero los sigo escribiendo
* Tenido una conversación seria?: muchas demasiado serias
* Perdido a alguien?: El bus, vale eso?
* Abrazado a alguien?: Si
* Peleado con un pariente?: No* Peleado con un amigo ?: no
* Peleado con un compañero?: no
* Practicado sexo?: si, tengo que decir cuanto??
* Soñado despierto?: si, tengo que decir cuanto??
ALGUNA VEZ PODRÍAS…
* Comer un gusano?: Lo he hecho, no es tan malo.
* Matar a alguien?: Si, creo que el hombre lo tiene metido en su cuerpo por instinto
* Besar a alguien del mismo sexo?: Tendría que ser muy guapo.
* Tener sexo con alguien del mismo sexo: y además de guapo, inteligente y haberme embriagado
* Lanzarte en paracaídas?: Es una de las que me faltan en mi X.list
* Cantar en un karaoke?: Claro, así me deshice de unos vecinos.
* Último concierto?: Sonata Arctica. B.B. Kigs Club, N.Y./Noviembre 2006.
* Qué quisieras hacer ahora mismo?: Cerrar este interrogatorio.
Dedé, he aquí el resultado, espero te diviertas… Enjoy it.
jueves, 16 de agosto de 2007
Amor platónico
Un filósofo griego llamado Platón, planteó en sus «Diálogos» un espléndido análisis sobre el amor. Una de las clasificaciones que le dio a éste fue el amor lejano a lo sensual, el amor en concepto más elevado, el amor a la belleza, amor intelectual no físico. Aunque el filósofo planteó ésta idea como un amor que podía darse entre un hombre y un muchacho, los Neoplatónicos llegaron a la conclusión que el «amor platónico» llega cuando se supera la sensualidad, cuando existe una unión exclusiva de las mentes de los amantes.Por estos días he tenido la idea de repasar esos diálogos de Platón, entender más sobre esta clase-tipo-clasificación (que fríos conceptos) de amor. Ahora mismo creo tener un brote de éste tipo de infección platónica, y curiosamente me recuerda mucho a ésta película de Jean Reno: Leon, qué además es curioso que se llame como yo.
Ahora siento que debo encontrar a mi Mathilda, yo el viejo asesino (de corazones), vivído, solitario, acompañado siempre de una planta que le mira casi con lástima, y ella, con la inocencia floreciéndole en todos lados, hermosa sin duda, pero tan frágil y pequeña.
Así pues, mi Mathilda, que tampoco tiene puestos doce años, me llena la mente algunas tardes, y a pesar de que no puedo sentir más por ella que una sensación, de aquello que enternece, pero que no pertenece al mismo plano de los terrestres,
Me gusta imaginar que soy Leon (el otro) y protejo a mi Mathilda y al final, seguro, como el la cinta, le romperé el corazón.
De vez en vez todos deberíamos soñar con un amor platónico, quizá no como el de Leon y Mathilda, pero quizá como solo ustedes pueden imaginarlo, ya me contarán de eso. Hasta pronto.
lunes, 13 de agosto de 2007
Untittled "n"
Hoy es uno de esos días, donde simplemente soy una página en blanco...

