¡Y hay poetas que son artistas y trabajan sus versos como un carpintero las tablas!

sábado, 11 de agosto de 2007

Memoria

Interior/ Bar / Noche Back sound: Ella Fitzgerald - Satin Doll / Fade in

Vierte licor barato el camarero en el mismo vaso, escaso hielo, el mismo que me dio cuando llegue a la barra, una hermosa mulata vestido rojo, muslo redondo despuntando en el horizonte de la tela que se abre en su vestido.

Tengo un par de días a orillas del Mississippi River, hago un paneo del lugar y me cuesta trabajo no derramar lo que hay en el vaso, lo pienso, pero mi mano actúa con voluntad propia, y el cuerpo mulato del vestido rojo tiene también zapatillas de tacón alto y se contonea al caminar, lo sé por que ahora viene hacia mi, sonriente.
A centímetros de mi

se detiene

y dice –you´re so young to have this sadness, I can giveu love, baby- mientras veía su cuerpo lentamente a través de mis gafas sucias.
Le respondí con el acento que solo podemos lograr los ebrios –il solitude ed io sono lo stesso-
Dio un giro sobre su eje, y se marchó, claro, quizá tampoco yo, lo hubiese soportado.
De entre mis ropas saque mi Zippo (me encantan por que puede olérseles la gasolina antes de abrirlos, como cuando uno puede oler el deseo en una mujer) enciendo un cigarrillo, regreso al bolsillo el Zippo, y tomo con seguridad mi Waterman. La veo derramar su sangre negra en el papel sobre la barra…


New Orleans, Louisiana. Octubre, 2001

New Orleans no es el mundo.
Es un sombrero de naftalina
que come circulares perfiles de cobre.
A los zapatos rotos les crecen músicos
renacen desde las boquillas de sus saxofones.
El sudor consume rápidamente los tarros de cerveza,
y a las once treinta
todas las mujeres que abandonan,
tienen nombre de Lucille.
La tristeza abandona el cuerpo en forma densa,
se va despejando y se mezcla con los gritos
de un hombre alcoholizado.

Back sound: Fade out

*Basada en hechos reales

viernes, 10 de agosto de 2007

Aproximación

Al llegar a tu piel
no tengo nombre

mi boca sorprendida
no pronuncia palabra

mi lengua nada y recolecta
el alcalino sabor de tu apetito

al llegar a tu piel
no tengo alas

me arrastro por tu cuerpo
subo bajo y te penetro

al llegar a tu piel
arden los mares

mis manos se sujetan
de un hilo en tu cabello.

viernes, 3 de agosto de 2007

Converse


Éste es un pequeño homenaje a mis viejos Converse que me han llevado a casa, lejos de ella y através de aviones, trenes, subterraneos, taxis, calles, callejones, bares, cantinas, hoteles, parques, bosques, oficinas.

Sin duda Dios cabe en mis zapatos, un poco justo y apretado, pero sin duda va dentro de alguno de mis Converse. Con ellos he dado de patadas a cierta cantidad de balones, latas de soda y de cerveza. De otro modo, si Dios no fuese dentro de alguno de ellos, quizá no habría llegado a ningún lado, lo digo porque, hay muchos que tienen su par de Converse, es ahora algo como de moda, In, Fashion, no sé, los mios son especiales, mágicos quizá por que dentro suyo tienen éste recoveco donde cabe Dios de polizonte.

martes, 24 de julio de 2007

viernes, 20 de julio de 2007

Debería estar prohibido

tener que ir a trabajar los días de lluvia, no es, lo digo sinceramente, que me moleste, por el contrario, uno debería poder salir a remojarse, a lavarse suavemente a golpe de gota la tristeza, dejar que el agua, virgen reciclada, nos lave los ojos para ver de nuevo todo como si fuese la primera vez.

Hoy salí casi a rastras de casa para ir a la oficina, Benjamín, el árbol frente a mi casa, (se llama como mi padre, el también da una gran sombra, aunque no hablemos el mismo idioma, no sé hablar Ent o lengua de árbol, me pasa lo mismo con mi padre) estaba lleno de brillo, de pequeñas lucecitas que bajaban entre su fronda como pequeñísimas hadas jugando a encantar hojas recién nacidas.

Por un segundo antes de subir al auto, pensé en el Poema de Federico García Lorca: Lluvia y mientras las gotas arruinaban mis zapatos y debajo de mis pies la tierra se tornaba fango, no pude resistir más y grité:

«Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio

y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe. »

Con un hervor nuevo en la sangre, me dispuse a resistir el claustro de un edificio que no tiene más que ventanas que dan a otras paredes.

Pero en mi corazón, estoy sentado bajo Benjamín, descalzo, con mis pies amasando barro…

Debería estar prohibido trabajar los días de lluvia.

martes, 17 de julio de 2007

Te conocí

Te conocí como el hambre que viene siempre antes que los dientes,
las mañanas me traen sol en huesos, rocío que no moja,
conocí el verde amanecer de las llanuras antes del florecer de las piedras.

La noche amasó tierra y viento,
luz de estrella y sombra de mis ojos,
te fundió en el tibio horno de tu madre.


¡Antes de amarte no hablaba el mar ningún idioma!.

Te conocí como al mar por la marisma,
antes de marcar con mis pies la arena,
te odié amor por cada ola en la que no venías.

Ya era tuyo mi corazón y su sonido,
tum tum, golpe de alas de las aves de la sangre,
tum tum, la jaula de carne que las guardaba como nido,

Amaba ya, la rosada estrella entre tus piernas,
el fresquisímo prado de tu vientre,
tumba donde morir cada noche en que esté un poco vivo.

Ahora te conozco como la luz al relámpago,
con al deseo instantáneo de tu húmeda flama,
no hay noche ahora que no nos guarde espacio.

Te conocí antes de que mi mano te escribiera.

Un solitario suspiro


Un solitario suspiro,

justo aleteo, zumbido de abeja,

toda la luz me fue arrebatada.


Sobre mí, un árbol de hojas lacias

labios, savia,

un fruto que me come casi con la boca cerrada.


Mi pierna izquierda pez fuera del agua,

sucumbe a la guerra anunciada

apenas hoy por la mañana.


Sobre mí la fiesta,

hojas lacias, zumbido de abejas,

jugo de raíz y tierra,

que da flores de bombillas doradas.


jueves, 12 de julio de 2007

Ricardo Eliezer Neftali Reyes Basoalto

quien hasta el 28 de diciembre de1946 y mediante un trámite legal cambió su nombre a Pablo Neruda; nació en Parral, Chile el 12 de Julio de 1904. Escritor y uno de los poetas más importantes en la lengua española del siglo XX.


Fue de Neruda el primer libro que leí de poesía en mi infancia, es aún uno de mis favoritos, a pesar de la falta de técnica, de lo redundante de sus versos, esa, esa simplicidad tan compleja en su obra lo hace un hombre que merece estar a mi lado en mi estudio, me acompaña con el café, soporta gustosamente mis alocados monólogos, mis multitudes de cigarrillos y cenizas, y sobre todo, goza conmigo la música de Schumann.
Con sus versos escuché por primera vez hablar a la tierra, al relámpago y supe el olor de la mujer amada. De uno de sus libros más leídos, no el mejor, sin duda, no por eso deja de ser un gran libro, hay un poema que me sigue moviendo las entrañas, el poema XV, de los «20 Poemas de Amor y una Canción desesperada»


Me gusta cuando callas
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Donde estés, feliz cumpleaños Pablo.

Tu amigo.

martes, 10 de julio de 2007

El pasado fin de semana me mudé a mi primer casa, lo digo así por que desde hace casi quince años, desde que dejé la casa de mis padres, solo he vivido en departamentos, hoteles, cuartuchos y demás. Voy a extrañar el viejo apartamento, ese barrio lleno de peligros, me gustaba ver a los delincuentes con su máscara de humano, cargando un bebé en brazos, o sonriendose entre ellos, haciendo señales con las maños, primitivos, salvajes, violentes, pero con su encanto. Voy a extrañar al enorme árbol frente a mi puerta.

Mi nueva casa también tiene sus detalles, además de un hermoso y gigantesco árbol justo al frente de un jardín terrozo...

miércoles, 4 de julio de 2007

Soliloquio

Hoy recibí la triste noticia de que no existes.

Me tomo en el café de siempre,
mi vida se disuelve en la taza.

La noticia me siega,
los clavos de amor en ti
aflojan.

Impostores de nosotros mismos
nos cruzan
desde la estación partida.

Somos San Blas,
vías que trenes
no llevan.

A metro y medio
de estar
solos.



«Antología de El Dorado»
Ed. La Fiesta de los Faunos

2002